Petróleos de Venezuela (Pdvsa) proyecta la generación de más de 100.000 empleos asociados al desarrollo de la Faja Petrolífera del Orinoco, según informó Jovanny Martínez, vicepresidente ejecutivo de la estatal. El plan contempla reactivar alrededor de 250 taladros y requeriría más de 50.000 trabajadores directamente vinculados con las operaciones de perforación, además del personal necesario para actividades técnicas, logísticas y de servicios. Pdvsa estima que estos proyectos permitirán superar una producción nacional de 1,5 millones de barriles diarios durante 2027, aunque tanto los puestos de trabajo como el incremento productivo anunciado corresponden todavía a proyecciones y no a resultados alcanzados.
La nueva etapa de expansión ocurre después de la captura y salida del poder de Nicolás Maduro (izquierda) en enero y de un cambio sustancial en la relación energética entre Venezuela y Estados Unidos. La administración de Donald Trump (derecha) promovió posteriormente un plan para atraer alrededor de 100.000 millones de dólares destinados a reconstruir la industria energética venezolana, mientras empresas internacionales comenzaron a ampliar sus operaciones en el país. Chevron anunció inversiones superiores a 7.000 millones de dólares para duplicar su producción hasta unos 600.000 barriles diarios, mientras otras compañías han firmado o negocian nuevos acuerdos bajo condiciones fiscales, comerciales y jurídicas orientadas a facilitar la entrada de capital extranjero.
La recuperación petrolera venezolana había comenzado parcialmente antes de la salida de Maduro. Durante 2024, la producción aumentó alrededor de 17% y alcanzó un promedio cercano a 914.000 barriles diarios, favorecida en buena medida por licencias estadounidenses que permitieron ampliar las operaciones de Chevron y otros actores internacionales. El cambio posterior a enero de 2026 representa, por tanto, una aceleración de ese proceso y una apertura a inversiones de una escala que no estuvo disponible durante los últimos años. Venezuela produce actualmente alrededor de 1,25 millones de barriles diarios, todavía lejos de los más de 3 millones que llegó a extraer hace aproximadamente dos décadas, después de años de deterioro de infraestructura, falta de inversión y problemas de gestión.