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Gobierno vuelve a señalar el alto consumo ciudadano ante una crisis eléctrica que arrastra desde Chávez

Energía Eléctrica pidió nuevamente a la población reducir la demanda tras registrarse un pico de 16.030 megavatios, una explicación utilizada por el chavismo desde finales de la década de 2000 pese a los problemas documentados de inversión, mantenimiento y capacidad del sistema

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El Ministerio de Energía Eléctrica informó que Venezuela alcanzó una demanda de 16.030 megavatios, el nivel más alto registrado en nueve años, y volvió a colocar el énfasis en el consumo de los ciudadanos al pedir que apaguen equipos innecesarios y reduzcan el uso de electricidad durante las horas de mayor demanda. La institución atribuyó el incremento a las altas temperaturas y al crecimiento sostenido del consumo, y afirmó que la «conciencia y responsabilidad» de la población son fundamentales para mantener la continuidad del servicio. En su explicación no mencionó deficiencias de mantenimiento, inversión o capacidad de generación como factores de la situación actual.

El señalamiento al consumo de los usuarios no es nuevo dentro de la política eléctrica del chavismo. Durante la gestión de Hugo Chávez (izquierda), el gobierno ya reclamaba a la población reducir lo que denominaba «despilfarro» de electricidad y posteriormente estableció medidas destinadas a penalizar consumos considerados excesivos. Ese discurso coincidió con la transformación estructural del sector: Chávez nacionalizó buena parte de la industria eléctrica en 2007 y, posteriormente, una legislación de 2010 reforzó el control estatal sobre generación, transmisión, distribución y comercialización. Casi dos décadas después, Venezuela intenta revertir parcialmente ese modelo y abrir nuevamente espacio a inversión privada para recuperar una infraestructura afectada por años de subinversión y mantenimiento insuficiente.

La magnitud del deterioro quedó nuevamente expuesta este año. Reuters documentó que los problemas crónicos de inversión y mantenimiento continúan provocando cortes prolongados que también afectan servicios de agua y telecomunicaciones. En septiembre, Estados Unidos anunció junto con GE Vernova un plan para rehabilitar infraestructura y estabilizar la red venezolana en un plazo estimado de seis a doce meses; entre los problemas señalados figura la represa de Guri, que actualmente produce aproximadamente la mitad de la electricidad para la que fue diseñada debido al envejecimiento de equipos y líneas de transmisión. El llamado oficial a disminuir el consumo llega, por tanto, en un sistema que el propio gobierno interino intenta rehabilitar mediante inversión y recuperación de activos que permanecían fuera de servicio.