Cuba sufrió este viernes un nuevo apagón nacional después de que una falla en las líneas de transmisión provocara la desconexión total del Sistema Eléctrico Nacional y dejara a millones de personas sin servicio. La estatal Unión Eléctrica informó que el problema comenzó en el occidente del país y estuvo acompañado por condiciones meteorológicas inestables antes de extenderse al resto de la red. Las autoridades comenzaron posteriormente un proceso gradual de recuperación, aunque al final de la jornada apenas una pequeña parte de La Habana había recuperado el suministro.
El episodio profundiza una crisis energética que se ha vuelto recurrente durante 2026. AFP contabiliza siete apagones generalizados en lo que va de año y 12 desde finales de 2024, en una isla donde las antiguas centrales termoeléctricas presentan un avanzado deterioro y numerosas regiones soportan interrupciones prolongadas. A los problemas de infraestructura se suma una severa escasez de combustible, agravada este año por las restricciones estadounidenses al suministro de petróleo. La Habana atribuye buena parte del deterioro a las medidas de Washington, aunque el sistema eléctrico ya acumulaba problemas estructurales, fallas de generación y falta de mantenimiento antes de las restricciones más recientes.
La situación recuerda, en algunos aspectos técnicos, el deterioro que experimentó durante años el sistema eléctrico venezolano. Venezuela también acumuló una prolongada falta de inversión y mantenimiento que redujo significativamente la capacidad disponible de su red y aumentó la frecuencia de los cortes. Reuters informó en agosto que el sistema venezolano operaba alrededor de 13.000 megavatios frente a unos 36.000 megavatios de capacidad instalada, con cerca del 90 % de la generación térmica fuera de servicio.