La derecha política es una corriente ideológica que prioriza la libertad económica a través de un mercado desregulado, una drástica reducción de impuestos y la eficiencia del sector privado frente al intervencionismo del Estado. Con exponentes teóricos como Friedrich Hayek y Robert Nozick en lo económico, y Edmund Burke en lo social, esta postura suele rechazar la participación de empresas públicas y aboga por una gestión basada en la iniciativa privada. En el plano social y de seguridad, sus distintas corrientes suelen oponerse firmemente al desarme civil, defendiendo el porte de armas como una garantía de defensa individual y soberanía frente a la coacción estatal.
Asimismo, en su dimensión sociocultural, esta tendencia se caracteriza por una marcada defensa del sexo biológico, un rechazo generalizado al aborto y una oposición tajante al uso de cualquier tipo de drogas. Aunque suele reconocer a los homosexuales como ciudadanos con los mismos deberes y derechos comunes, por lo general se opone a la creación de agendas identitarias especiales, al matrimonio igualitario o a la adopción homoparental. En cuanto al factor religioso, sus expresiones otorgan una protección activa a las creencias tradicionales, defendiendo un vínculo estrecho y una fuerte presencia de la moral religiosa en la cultura pública.










