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Delcy atribuye apagones a sismos, sanciones y clima en medio de años de deterioro eléctrico

Líder interina del chavismo responsabilizó a factores externos por las fallas del servicio, aunque la crisis comenzó mucho antes de los terremotos y expertos señalan años de falta de mantenimiento, inversión y deterioro de la infraestructura

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La líder interina del chavismo, Delcy Rodríguez (izquierda), atribuyó este jueves los problemas del sistema eléctrico venezolano a los terremotos de junio, la emergencia climática y lo que calificó como un «bloqueo económico», en referencia a las sanciones impuestas contra Venezuela. Rodríguez sostuvo además que la recuperación de la actividad productiva está aumentando la demanda de electricidad y aseguró que existe un plan para rehabilitar progresivamente los servicios públicos. Sin embargo, la crisis eléctrica venezolana precede por años tanto a los recientes sismos como a las actuales condiciones climáticas y ya presentaba graves deficiencias antes de la aplicación de las sanciones más severas contra el régimen de Nicolás Maduro (izquierda).

El deterioro estructural continúa siendo uno de los principales obstáculos. Venezuela dispone de alrededor de 36.000 megavatios de capacidad instalada, pero especialistas estimaban este año que el sistema podía suministrar efectivamente cerca de 12.500 a 13.000 megavatios, mientras buena parte de la generación termoeléctrica permanece fuera de servicio. La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida de 2025 registró además que nueve de cada diez hogares sufrían cortes recurrentes y 39% padecía apagones diarios de varias horas. Informes técnicos y expertos han atribuido la situación a años de subinversión, mantenimiento insuficiente, deterioro de las redes de transmisión y distribución y problemas de gestión del sistema estatal.

Las explicaciones basadas en factores externos tampoco son nuevas dentro del chavismo. Durante las últimas dos décadas, las autoridades han responsabilizado en distintos momentos al fenómeno de El Niño, sabotajes, supuestos ciberataques y otras causas por interrupciones del servicio. Uno de los episodios más recordados ocurrió en 2010, cuando Corpoelec atribuyó un apagón que afectó sectores de Anzoátegui a una iguana que habría mordido un cable de alta tensión. El caso correspondió a una falla específica y no explica la crisis nacional, pero terminó convirtiéndose en símbolo de una política comunicacional que frecuentemente puso el énfasis en factores externos mientras el sistema acumulaba problemas internos.