El Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos implementó un esquema de recompensas de entre uno y diez millones de dólares para localizar a diez fugitivos hispanos acusados de delitos transnacionales graves. Entre los requeridos figura el colombiano Wilver Villegas Palomino, señalado por el gobierno del presidente Donald Trump (derecha) como presunto integrante de alto rango del ELN y buscado por narcoterrorismo con una compensación de hasta cinco millones de dólares, según los registros de la agencia estadounidense.
El listado de los más buscados está encabezado por el mexicano Julio César Montero Pinzón, por quien se ofrecen hasta diez millones de dólares al ser identificado como presunto alto mando del Cártel Jalisco Nueva Generación y cabecilla de una red internacional de fraude y lavado de dinero. Asimismo, el programa contempla recompensas de cinco millones de dólares para líderes de estructuras criminales centroamericanas y suramericanas, tales como Yulan Adonay Archaga Carías y Víctor Eduardo Morales Zelaya, ambos señalados como dirigentes de la MS-13 en Honduras, así como el venezolano Giovanni Vicente Mosquera Serrano, vinculado a la cúpula del Tren de Aragua por delitos de narcotráfico internacional.
Estas operaciones punitivas forman parte de los esfuerzos coordinados por el Departamento de Estado para desarticular las redes logísticas y financieras de organizaciones terroristas y carteles de la droga que operan en la región. Las fichas técnicas del FBI detallan que los prófugos enfrentan cargos federales que van desde la conspiración para distribuir cocaína a gran escala hasta el tráfico de armas de uso militar, consolidando una ofensiva internacional contra el crimen organizado transnacional.