Uruguay modificará el mecanismo de financiamiento de la brigada médica cubana que participa en la denominada Operación Milagro y dejará de transferir directamente a autoridades de La Habana los recursos destinados a protección social y estipendios. El canciller Mario Lubetkin explicó que, a partir del nuevo esquema, esos pagos serán entregados directamente a los profesionales cubanos que trabajan en el país. La decisión fue adoptada después de conversaciones con Estados Unidos y el régimen de Miguel Díaz-Canel, en medio de cuestionamientos sobre el destino de los fondos y las condiciones laborales de las misiones médicas cubanas.
El cambio se produjo después de que Washington incluyera a Uruguay entre los países vinculados a un esquema que presenta indicadores de trabajo forzoso y trata de personas. El Departamento de Estado ha sostenido que el régimen cubano mantiene una política destinada a obtener ingresos de sus programas de exportación laboral, incluidas las brigadas médicas, mediante mecanismos como retención de una parte sustancial de los salarios, restricciones de movimiento, confiscación de documentos y represalias contra quienes abandonan las misiones. La Habana rechaza esas acusaciones y defiende los programas como acuerdos de cooperación internacional y fuente legítima de ingresos.
Hasta ahora, el Banco de Previsión Social uruguayo transfería una partida anual dentro del acuerdo bilateral con Cuba. Las autoridades habían señalado previamente que unos 250.000 dólares anuales financiaban estipendios y gastos operativos de la brigada, aunque el nuevo anuncio confirmó que una parte del dinero era entregada directamente a autoridades cubanas antes de llegar a los profesionales. El nuevo modelo permitirá que los médicos reciban directamente los pagos destinados a ellos, aunque todavía no se ha informado cuánto percibirá cada integrante ni si La Habana continuará recibiendo recursos por otros conceptos relacionados con la cooperación médica.