Rusia Unida, el partido que respalda al gobernante ruso Vladimir Putin (derecha), obtuvo una mayoría récord en las elecciones parlamentarias celebradas entre el 18 y el 20 de septiembre, al conseguir 355 de los 450 escaños de la Duma Estatal. Según los resultados oficiales, la formación alcanzó 57,83% de los votos por listas y amplió su representación respecto de la legislatura anterior, consolidando una mayoría constitucional que le permite aprobar leyes y reformas de la Carta Magna sin necesitar el respaldo de otros partidos. La Comisión Electoral Central situó la participación en 59,3%, la más alta registrada en unas legislativas rusas en más de dos décadas.
El resultado llegó después de un proceso electoral marcado por fuertes restricciones a la competencia política. La mayoría de los candidatos abiertamente contrarios a la guerra en Ucrania fueron excluidos, y Yábloko —la única formación registrada con una plataforma nacional explícitamente antibélica— quedó fuera de la lista federal. Rusia tampoco invitó a la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) a desplegar observadores, una decisión que el organismo consideró contraria a los compromisos internacionales asumidos por Moscú. La Unión Europea señaló posteriormente que no existió igualdad de condiciones y denunció el uso de recursos administrativos y judiciales para apartar a fuerzas opositoras.
Autoridades rusas declararon que la votación fue limpia, aunque activistas opositores en el exilio denunciaron fraude y durante las jornadas electorales surgieron señalamientos sobre presiones a observadores y otras irregularidades. La elección también se realizó en Crimea y en zonas ocupadas de Donetsk, Lugansk, Zaporiyia y Jersón, territorios internacionalmente reconocidos como parte de Ucrania, cuyos resultados fueron rechazados por Kiev y la Unión Europea. Con la nueva composición de la Duma, el Kremlin mantiene prácticamente intacto su dominio legislativo y refuerza el control institucional de Putin en medio de la guerra y de una oposición con escaso margen para competir dentro del sistema político ruso.