El presidente de Estados Unidos, Donald Trump (derecha), retiró a Venezuela de la categoría de países que «han fallado de manera demostrable» en cumplir sus compromisos internacionales contra el narcotráfico, una clasificación en la que permanecía desde hace más de dos décadas. La decisión forma parte de la determinación presidencial para el año fiscal 2027 y deja en esa categoría a Afganistán, Bolivia, Birmania y Colombia. Venezuela, sin embargo, continúa incluida entre los 23 países considerados por Washington grandes territorios de tránsito o producción de drogas, una designación que responde también a factores geográficos, comerciales y económicos y no supone necesariamente que su gobierno esté incumpliendo sus obligaciones. Trump atribuyó el cambio venezolano a la cooperación establecida con el gobierno interino de Delcy Rodríguez (izquierda) y a operaciones recientes contra organizaciones criminales transnacionales.
La nueva evaluación convive con una particularidad dentro de la propia estructura gubernamental venezolana: Diosdado Cabello (izquierda) continúa como ministro de Interior, Justicia y Paz, cargo desde el que controla áreas policiales y de seguridad. Fiscales estadounidenses lo acusan desde 2020 de conspiración para cometer narcoterrorismo, importar cocaína y utilizar armas en delitos relacionados con drogas. Una acusación federal actualizada sostiene además que Cabello habría recibido ganancias provenientes del tráfico de cocaína a finales de 2024 y que traficantes colombianos discutieron en 2025 planes para continuar movilizando droga a través de Venezuela con un asociado suyo. Cabello no ha sido condenado por esos cargos y las acusaciones corresponden a la Fiscalía estadounidense.
El cambio de Washington refleja, por tanto, una evaluación sobre la actuación reciente del Estado venezolano en materia antidrogas, y no una exoneración individual de funcionarios acusados previamente por Estados Unidos. La administración Trump destaca la cooperación desarrollada desde la captura de Nicolás Maduro (izquierda) en enero, incluida la ofensiva contra el Tren de Aragua y la operación en la que murió Héctor «Niño Guerrero», mientras mantiene abiertos procesos penales contra figuras vinculadas al gobierno. Venezuela sale así de la categoría de países considerados incumplidores de sus obligaciones antidrogas por primera vez en más de 20 años, aunque permanece formalmente identificada por Estados Unidos como un territorio importante para el tránsito o producción de narcóticos.