Eduardo Bolsonaro (centro-derecha) afirmó que ve posibilidades de que su hermano Flávio Bolsonaro (centro-derecha) derrote al presidente Luiz Inácio Lula da Silva (izquierda) en las elecciones presidenciales de Brasil e incluso consideró posible una victoria en primera vuelta. En una entrevista concedida a Infobae a una semana de los comicios, el diputado sostuvo que el candidato del Partido Liberal ha crecido durante la recta final de la campaña y apostó por concentrar el voto opositor en su candidatura como estrategia para aumentar sus posibilidades frente al mandatario.
La expectativa de Eduardo se produce en una elección altamente polarizada, aunque los estudios más recientes no muestran por ahora a Flávio en posición de ganar directamente en primera vuelta. Datafolha registró 40% para Lula y 36% para Bolsonaro, con una diferencia de cuatro puntos, mientras Quaest divulgó este domingo 39% para el presidente y 34% para el senador. La competencia se estrecha considerablemente en los escenarios de segunda vuelta: Datafolha situó a Lula con 47% y Flávio con 45%, dentro del margen de error, y otros institutos publicados durante septiembre han mostrado diferencias pequeñas e incluso ventajas numéricas para Bolsonaro.
Eduardo también adelantó algunas de las prioridades internacionales que defendería ante una eventual administración encabezada por su hermano. Aseguró que buscarían recomponer las relaciones con Argentina, respaldarían la hoja de ruta impulsada por Estados Unidos para la transición venezolana y negociarían con la administración Trump un acuerdo de libre comercio entre Brasil y Washington. Las declaraciones forman parte de la estrategia electoral del entorno de Flávio en los últimos días de campaña, cuando Lula y Bolsonaro concentran ampliamente la disputa y los sondeos mantienen abierto el escenario de una probable segunda vuelta.